El soporte del sol
Una vez al Decano vio una promoción de máquinas SUN(TM) en Internet, muy baratas, pero que no incluían soporte. Me preguntó, yo veía esas hermosas máquinas y pensaba: se les puede instalar Linux. Los ojos me brillaron y apoyé inmediatamente la idea del Decano y pedimos diez estaciones [7].
Ya habíamos tenido la experiencia de una máquina SUN(TM) con Linux, la que había instalado Andrés Lamouroux. Para aquel entonces solo había dos distribuciones para SUN(TM): Slackware y Debian. Como éramos expertos en Slackware nuestra primera instalación fue con esa distribución.
Así que Andrés bajó los ISOs [8] y muy alegres llegamos pusimos el primer CD en la unidad y nada, como si no estuviera. ¿Estará mal quemado?. Lo montamos al sistema de archivos de Solaris(TM) y perfecto, se podía leer sin problema. El problema era que la máquina no arrancaba del CD. Andrés buscó el problema en la red. Para que arrancara del CD había que darle una combinación particular de teclas y con ese truco no arrancó el CD e instalamos Slackware en la máquina SUN(TM).
Así que cuando llegaron las diez estaciones ya teníamos la experiencia. Pero ya Andrés no estaba disponible y la distribución Slackware para SUN(TM) yo no recibiría más soporte. Pero tenia a mis disposición, para la instalación y administración de la sala, a varios estudiantes entre esos Hardy Niño y Diego Rodriguez. A esto muchachos se les llamó el grupo Tulko, que significa soporte en Qwenya [9] .
Fiel a la tradición lo primero que hicimos una jornada de instalación. Así que puse al computador de la casa a bajar los ISOs de Debian Woody y a quemarlos. Así que en poco tiempo teníamos once estaciones funcionando con Debian y al mismo tiempo estaba formando a varias personas.
Desde el principio de la sala Ariante, sol en Qwenya, la enfoqué no tanto como una sala de computadores sino como un salón donde se podrían encontrar los gomosos de computadores y departir, por ello se colocaron unas mesas sin computadores en el centro para que los estudiantes pudieran reunirse a tertuliar o hacer tareas.
Y esto realmente funcionó, por que se convirtió en el centro de encuentro. El resultado obvio de esto fue la creación de una cultura alrededor de Linux, en particular y de las formas de hacer y pensar Hacker en general.
Particularmente Diego Rodriguez y Hardy Niño se convirtieron en líderes de la cultura de Software Libre en la Universidad. Al semestre siguiente cambiaron el grupo Tulko pero logré conservar a Diego y a Hardy y ese sería el semestre más productivo en Software Libre de los estuve en la Universidad.
El nuevo grupo Tulko estaba conformado por nueve estudiantes con muy distintos conocimientos en computación, de hecho uno de los estudiantes, Leidy, estudiaba Ingeniería de producción y contaba con Diego y Hardy que en ese momento sabían más de Debian que yo [10]. También contaba con una estudiante que me decía las cosas de frente, Catalina Niño, gracias a ella y a los demás implementamos un plan de capacitación, bastante agresivo, orientado a la instalación, configuración y soporte en Debian. Teníamos dos objetivos: El primero dar soporte de calidad en la sala Ariante. Y el segundo ser capaces de enseñar a los compañeros Linux.
Este grupo catalizó aún más la introducción de la cultura Hacker en la Universidad y aumentó la participación en Iskariote.
